sábado, 8 de marzo de 2014

LA TEMPESTAD Y LA CALMA

Yo vi del rojo sol la luz serena
Turbarse, y que en un punto desparece
Su alegre faz, y en torno se oscurece
El cielo con tiniebla de horror llena.

El Austro proceloso airado suena,
Crece su furia, y la tormenta crece,
Y en los hombros de Atlante se estremece
El alto Olimpo y con espanto truena;

Mas luego vi romperse el negro velo
Deshecho en agua, y a su luz primera
Restituirse alegre el claro día,

Y de nuevo esplendor ornado el cielo
Miré, y dije: ¿Quién sabe si le espera
Igual mudanza a la fortuna mía?



Juan de Arguijo
(1567–1623)

5 comentarios:

Moni Revuelta dijo...

Que vista más espléndida para comenzar un día de marzo cualquiera, o no tan cualquiera, nunca se sabe.

Es esa esperanza de calma implícita en el ruido de la tormenta la que hace que me gusten, a veces tanto, las tempestades.

Un beso :)

Eine tierische Freundschaft dijo...

Hello,
i wish i could understand the text, but i like the wonderfull Photo.
Wish i would be there. :)

Many Greetings
Olli

Indigo Horizonte dijo...

La tempestad y la calma... la luz y su ausencia. La belleza, siempre. La mar, inmensa, y tu foto, que colma y calma, en la tempestad y también en la calma.

Besos, Tejón.

Indigo Horizonte dijo...

La tempestad y la calma... la luz y su ausencia. La belleza, siempre. La mar, inmensa, y tu foto, que colma y calma, en la tempestad y también en la calma.

Besos, Tejón.

Verónica O.M. dijo...

Hermoso escrito.
Un saludo